Preparación de oposiciones · Guía
Cómo elegir academia o preparador: nueve comprobaciones antes de matricularte
Una decisión que condiciona dos, tres o cuatro años de esfuerzo y que, sin embargo, suele tomarse en una tarde, a partir de un anuncio y de unas cuantas reseñas. Estas son las verificaciones que sí puedes hacer, y que se hacen en muy poco tiempo.
El planteamiento
Este es un mercado sin barreras de entrada ni control de calidad alguno: cualquiera puede anunciarse como preparador, y la publicidad no está sometida a verificación previa. De ahí que el opositor deba actuar con la diligencia de quien contrata un servicio profesional de coste elevado y de difícil reversibilidad. La buena noticia es que casi todo lo importante es comprobable, y con datos públicos.
1. Que sea funcionario de carrera en activo
Es el primer filtro y el más importante. La materia tributaria no se estudia, se aplica. Quien está destinado en un órgano de la Administración tributaria trabaja a diario con la norma vigente, con los criterios administrativos, con las contestaciones de la Dirección General de Tributos, con la doctrina del Tribunal Económico-Administrativo Central y con la jurisprudencia que efectivamente se aplica en los expedientes. Esa perspectiva no se sustituye con la lectura de un manual.
Quien abandonó la Administración hace años, o quien nunca llegó a tomar posesión, transmite un conocimiento congelado en el tiempo. Comprueba también el cuerpo de pertenencia: lo razonable es que el preparador pertenezca al cuerpo al que aspiras o a uno superior de la misma área funcional.
2. La experiencia no se presume: pide el currículum
Haber aprobado es condición necesaria, pero manifiestamente insuficiente. Aprobar una oposición y saber explicarla son competencias distintas, y ninguna de las dos se acredita con un cartel publicitario.
Pregunta expresamente qué destinos ha ocupado y en qué áreas ha trabajado: gestión tributaria, inspección, recaudación, aduanas e impuestos especiales. Y, dentro de ellas, con qué figuras: Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, Impuesto sobre el Valor Añadido, Impuesto sobre Sociedades, procedimientos de comprobación limitada, verificación de datos, apremio, derivaciones de responsabilidad.
¿De qué sirve haber aprobado hace veinte años si nunca se ha liquidado un Impuesto sobre la Renta, nunca se ha tramitado un expediente de comprobación de Impuesto sobre el Valor Añadido ni se ha revisado una declaración del Impuesto sobre Sociedades? Difícilmente podrá explicarse con solvencia lo que no se ha trabajado nunca.
3. Cuidado con las franquicias: pregunta quién te va a preparar a ti
En los últimos años se han extendido las academias franquiciadas con presencia en toda España. La marca es única, la publicidad es común y los resultados que se exhiben son los agregados de toda la red, pero el servicio se presta en cada sede, y en cada aula virtual, por profesionales distintos. La reputación que se anuncia a escala nacional no garantiza en absoluto la calidad de la clase concreta a la que tú vas a asistir.
El patrón que suele repetirse es conocido: profesorado integrado por funcionarios recién aprobados, con retribución modesta y vinculación temporal. De ahí se derivan tres consecuencias que el opositor acaba padeciendo:
- Conocimiento sin experiencia aplicada. Quien acaba de aprobar sabe cómo se estudia el Impuesto sobre el Valor Añadido, no cómo se comprueba.
- Rotación. Cambios de profesor a mitad de curso, con ruptura de método, de criterio y de continuidad en el material.
- Ausencia de compromiso con el resultado. Quien percibe poco y está de paso difícilmente asumirá la corrección minuciosa de supuestos, la tutoría individual o el acompañamiento en los meses duros, que es precisamente aquello por lo que se paga una preparación.
Conviene precisar dónde está exactamente el problema, porque no está en la juventud profesional. Un aprobado reciente aporta algo de indudable valor: ha superado la prueba con el programa y el nivel de exigencia hoy vigentes, y recuerda con precisión lo que se pregunta y cómo se corrige.
El problema surge cuando ese aprobado reciente no es un miembro más de un equipo, sino el equipo entero; cuando no complementa una experiencia consolidada, sino que la suple. Ahí la mirada fresca deja de ser un valor añadido y pasa a ser el único activo disponible, que es tanto como decir que el alumno paga por que otro aprenda a su costa.
De modo que la pregunta no debe dirigirse a la marca, sino a la persona: quién impartirá cada bloque del programa, qué currículum acredita, cuántos años lleva preparando, si permanecerá durante todo el curso y quién corrige materialmente los ejercicios. Si la academia no responde con nombres y apellidos, ya tienes tu respuesta.
4. Verifica el aprobado y la toma de posesión
Este punto sorprende por lo elemental y por lo poco que se practica. Las convocatorias, las relaciones de aprobados, los nombramientos como funcionario de carrera y las tomas de posesión se publican en el Boletín Oficial del Estado y son de acceso público y gratuito. Basta con buscar nombre y apellidos para conocer la convocatoria en la que aprobó, la fecha y su situación administrativa.
Merece la pena hacerlo, porque existen quienes se publicitan como aprobados sin haber tomado posesión de la plaza, quienes figuraron en una lista de aprobados sin plaza o quienes directamente nunca ingresaron en el cuerpo que dicen representar. Cinco minutos de comprobación evitan un año perdido.
5. Desconfía de las reseñas: muchas son compradas
Las valoraciones en buscadores y plataformas se han convertido en un producto que se compra. Los indicios habituales son fáciles de detectar: acumulación de reseñas en un intervalo muy corto de tiempo, perfiles sin historial previo ni otras valoraciones, redacción homogénea y genérica, puntuaciones extremas sin ningún detalle concreto sobre el material o la metodología, y ausencia total de críticas en un servicio con cientos de alumnos, lo cual resulta estadísticamente inverosímil.
Contrasta la información en Instagram y en Facebook, donde existen comunidades y grupos de opositores con conversaciones reales y no filtradas. Busca gente que lleve tiempo: cuentas antiguas, con actividad continuada, con alumnos identificables que hayan aprobado y lo hayan hecho público. Y da un paso más: habla directamente con antiguos alumnos y pregúntales por el material, por los plazos de corrección y por el trato recibido cuando las cosas fueron mal, que es cuando de verdad se conoce a un preparador.
6. Examina el material antes de pagar
No te matricules sin haber visto una muestra real y completa de un tema, no un índice ni una portada. Al revisarla, comprueba la fecha de cierre y actualización, con reflejo expreso de las últimas reformas normativas; la adecuación literal al programa oficial de la convocatoria; la exactitud en la cita de los preceptos, con indicación del artículo y del apartado concreto; la incorporación de doctrina administrativa y jurisprudencia relevante; y la existencia de una elaboración propia, y no de un refundido de manuales ajenos o de temarios de terceros.
Un temario desactualizado no es un material mediocre: es un pasivo que te hará estudiar y consolidar contenidos erróneos, con el agravante de que el error se detecta, casi siempre, el día del examen.
7. Pregunta si el curso está íntegramente grabado
Es una de las preguntas más útiles y de las que menos se formulan. Averigua si te ofrecen todas las clases grabadas desde el inicio del curso o únicamente las que se vayan a impartir a partir de tu matriculación.
Si solo dispones de las clases que se van a dar, significa que el preparador estrena curso: irás a su ritmo, sin posibilidad de adelantar ni de repasar lo ya explicado, y asumiendo los ajustes propios de un programa que se está construyendo sobre la marcha. Si, por el contrario, te entregan el curso completo grabado desde el primer día, dispones de un recorrido consolidado, de la posibilidad de planificar con autonomía, de repasar cuantas veces necesites y de compatibilizar el estudio con la actividad laboral.
8. Valora el material complementario y el seguimiento
El temario es solo el punto de partida. Pregunta qué se entrega además: supuestos prácticos resueltos y comentados, exámenes de convocatorias anteriores con su corrección, baterías de test con justificación razonada de cada respuesta y remisión al precepto aplicable, esquemas y cuadros comparativos, actualizaciones normativas periódicas durante todo el curso y planificación del estudio.
Presta especial atención a la corrección individualizada, que es donde se distingue realmente a un preparador de un vendedor de apuntes. Interésate por quién corrige, en qué plazo y con qué criterios. Y pregunta por el número de alumnos: la atención personalizada y las matriculaciones ilimitadas son incompatibles.
9. Exige transparencia en las condiciones
Revisa lo que se firma: precio total y forma de pago, existencia o no de permanencia mínima, duración del acceso al aula virtual, mantenimiento del acceso al material una vez celebrada la convocatoria y política de bajas. La opacidad en las condiciones económicas suele anticipar opacidad en todo lo demás.
En una línea: comprueba quién es, qué ha trabajado, qué material entrega y en qué condiciones. Todo lo demás es publicidad.
Predicamos con el ejemplo: así es Gaefyc
Sería poco coherente exigir estas comprobaciones y no facilitar los propios datos. Estos son los nuestros, y todos son verificables.
Quién prepara
Manuel Morón Cabrera. Licenciado en Derecho. Funcionario del Cuerpo Técnico de Hacienda, aprobado en 1990. Trayectoria en la Agencia Estatal de Administración Tributaria:
- Jefe de Sección de Impuesto sobre el Valor Añadido e Impuesto sobre Sociedades, de 1990 a 1991.
- Jefe de Sección de Censos y Recursos, de 1991 a 1993.
- Jefe de Sección de Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, de 1993 a 1994.
- Administrador de la Agencia Estatal de Administración Tributaria en Vic, de 1994 a 2001.
- Administrador de la Agencia Estatal de Administración Tributaria en Morón de la Frontera, de 2001 a 2005.
- Jefe de Servicio en la Delegación Especial de Andalucía, de 2005 a 2007.
- Administrador de la Agencia Estatal de Administración Tributaria en Macarena, de 2007 a 2013.
- Jefe de Servicio Regional en la Dependencia Regional de Gestión Tributaria de Andalucía, desde 2013.
Las plazas de Administrador comprenden asimismo la jefatura de la Unidad de Recaudación y la del Servicio Abreviado de Inspección, de modo que la experiencia no se circunscribe a la gestión tributaria, sino que alcanza también a la recaudación y a la inspección. Es decir, más de treinta y cinco años de servicio activo abarcando de forma efectiva las tres áreas funcionales y las figuras impositivas que integran el programa. Nada de lo que se explica en clase es teoría leída.
Como preparador, desde 2015 prepara las oposiciones al Cuerpo Técnico de Hacienda y el dictamen del Cuerpo Superior de Inspectores de Hacienda del Estado en las academias ITEA y Gaefyc, y desde 2018 la oposición a Agentes de la Hacienda Pública en Gaefyc. Más de quinientos alumnos han obtenido plaza. Es además autor de los temarios y de las colecciones de ejercicios y supuestos prácticos que utilizamos en la preparación: el material no es un refundido de terceros ni un temario comprado, sino obra propia, publicada y actualizada por quien la explica en clase.
Cuenta con la colaboración de dos compañeros que aportan la perspectiva de sus respectivas áreas:
Esther Mas Espejo. Licenciada en Ciencias Políticas. Funcionaria del Cuerpo Técnico de Hacienda desde 2008, destinada en la Dependencia Regional de Inspección de Andalucía como Subinspectora. Con anterioridad ocupó plazas en Gestión Tributaria, en las áreas de Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas e Impuesto sobre el Valor Añadido, así como plaza de Agente de Recaudación. Aporta la perspectiva de quien desarrolla hoy funciones inspectoras y sabe, por tanto, cómo se comprueba realmente una declaración.
Ignacio Morón Cabrera. Ingeniero Técnico. Agente de la Hacienda Pública, destinado en la Dependencia Regional de Aduanas e Impuestos Especiales. Superó la oposición correspondiente a la oferta de empleo público de 2023 y, con anterioridad, trabajó como personal laboral en las campañas de Renta de 2022 y 2023. Aporta el conocimiento directo de la oposición que aquí se prepara, con el programa y el nivel de exigencia hoy vigentes, y el destino en un área del temario que muy pocas veces explica quien la trabaja a diario.
Obsérvese que esto es exactamente lo contrario de lo advertido en el apartado tercero: el aprobado reciente no sostiene él solo el curso, sino que se integra en un equipo que lo respalda.
Todas las clases grabadas desde el minuto 1
Desde que te matriculas dispones del curso completo grabado, no de las clases que se vayan a impartir a partir de tu llegada. Y a medida que impartimos las clases del curso en marcha, vamos sustituyendo las antiguas por las nuevas, de forma que en todo momento tienes el temario íntegro disponible y en su versión más reciente. Puedes empezar por donde necesites, adelantar, repasar y compatibilizar el estudio con tu trabajo, sin esperar a que llegue el tema.
Exclusivo para alumnos · Incluido en la matrícula
Oposuite, nuestra plataforma privada
- Temario interactivo, navegable y enlazado con la norma.
- Banco con más de 8.000 preguntas de test, con respuesta razonada y remisión al precepto aplicable.
- Herramientas de ayuda al estudio, para planificar, medir tu progreso y detectar dónde estás fallando.
No es un repositorio de apuntes en PDF: es una plataforma de trabajo diario, desarrollada por nosotros y pensada para esta oposición.
Sin coste adicional
Preparación de I2 incluida en tu matrícula
De cara a la próxima convocatoria, los alumnos matriculados en Agentes de la Hacienda Pública tienen incluida la preparación de I2, esto es, del proceso selectivo de personal laboral de la Agencia Estatal de Administración Tributaria en tareas de información y asistencia al contribuyente.
Y no se trata de reaprovechar el material de Agentes: la preparación de I2 se imparte con material específico de ese proceso selectivo y con baterías de test propias, ajustadas a su programa. Dos oportunidades de acceso por el precio de una, cada una preparada con lo que realmente le corresponde.
¿Quieres prepararte así?
Si te preparas conmigo, no memorizas artículos: aprendes a interpretarlos y a aplicarlos. Y sabes exactamente quién te prepara, con qué material y en qué condiciones.
Contacto GAEFYC
- Teléfono y WhatsApp: +34 673 309 369
- Correo electrónico: gaefyc@gaefyc.com
- Web: gaefyc.com · Aula virtual: aula.gaefyc.com
- Instagram: @oposiciones_gaefyc
- Avenida de San Francisco Javier, Edificio Sevilla 2, planta 10, Sevilla
Y, por supuesto, aplícanos a nosotros las nueve comprobaciones de esta entrada: para eso las hemos escrito.
